Cuatro colecciones pequeñas
Pendientes, collares, baño y las cosas que acaban en el bolso de playa. Cada página de colección explica los materiales, las tallas y qué hacemos cuando algo se rompe.

Pendientes
Ver colecciónSeis formas, todas lo bastante pequeñas para un martes cualquiera. El cauri, la perla, la estrella de mar y un aro que va con todo. Mantenemos la colección corta a propósito: tres pares en stock, uno en producción y uno agotado a la vez. Todo es sin níquel, y los postes son de acero quirúrgico porque las orejas perforadas reaccionan a lo barato.

Collares
Ver colecciónCuatro collares, todos entre 42 y 45 cm menos la gargantilla, de 36. No hacemos colgantes largos porque se enredan con el asa del bolso y acaban en un cajón. Todos llevan alargador, así que el largo de la foto es la versión corta, no la única.

Baño
Ver colecciónTres piezas, cortadas para nadar y no para posar. Todo lleva doble forro, todo tiene copas extraíbles o sujetador interno, y nada es más pequeño de lo que parece en la foto. El tejido es poliamida reciclada de talleres portugueses, y no es marketing: es el único taller que encontramos que produjera 80 unidades de un color sin un mínimo de 1.000.

Pelo y Playa
Ver colecciónLas cosas que acaban en el bolso de playa. Una pinza que sujeta el pelo mojado, horquillas para un moño, un bolso tejido en Andalucía y una toalla fina para llevar. Es la categoría menos glamurosa y la que usamos cada semana de junio a septiembre.